Durante esta semana se está desarrollando en Barcelona el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
En mi desplazamiento para cubrir este evento y paradójicamente nada mas entrar me he puesto a 200 bmp (beats per minute) acto seguido he perdido el conocimiento y por lo que me han contado, después del boca a boca y un masaje cardiaco todavía inconsciente (aunque no se yo...) me he puesto todavía mas cardíaco. Comentan que a la enfermera le he metido la lengua en la boca hasta que me ha saltado la cremallera de la bragueta por los aires.
Presa de espasmos; la enfermera y yo, al final me han desfibrilado en el pecho y en la p... bragueta y todo ha quedado en un susto.
Esto tiene un motivo claro y una explicación evidente que ha puesto en candelero la precariedad de recursos de los laboratorios e industria de la salud en inversión de marqueting y captación de la atención de los asistentes por lo que han echado mano de otros argumentos.
Diversos stands han pujado por atraer la máxima asistencia de ponentes y visitantes.
En el stand de la Sociedad Japonesa de Cardiología atendía esta doctora
Ante la proliferación de infartos simulados, se ha optado por defibrilar a todos los que estaban esperando en la cola para desmayarse.
Finalmente, el congreso a sido un éxito y se ha votado por unanimidad que los próximos años se realicen el Sitges y en Ibiza alternativamente.
Finalmente, el congreso a sido un éxito y se ha votado por unanimidad que los próximos años se realicen el Sitges y en Ibiza alternativamente.




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