Ronda de Dalt, un coche fúnebre ha perdido las coronas de flores, en este casos cactus de variada especies, todas punzantes en extremo, con espinas como agujas, el difunto es un faquir.
Enseguida se forma una retención. Con las prisas por evitar el caos circulatorio el conductor del coche fúnebre corre a recoger las coronas, tropieza y cae sobre una de ellas quedando ensartado por cien estiletes acerados.
Nadie puede ayudarlo, inanimado se desangra y un silencio de asombro se extiende por la ciudad.
11 dic 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CAUSAS Y EFECTOS
Vivimos centrados en el mundo de circunstancias y la mayoría de las causas nos pasan inadvertidas para nuestros ojos no entrenados. Así resp...
-
Plomizo el día en que no cae la lluvia que se adivina Gris la vida cuando no cumple las expectativas Estéril el paso en un callejón sin sa...
-
foto Dracir Vamos buscando una salida; el final del túnel. Pocos consiguen llegar al punto donde el voladizo queda a sus espaldas y la luz l...
-
No siempre que he estado solo me he sentido solo. Han sido muchas las veces en las que estando en familia me he sentido así, fuera de luga...
No hay comentarios:
Publicar un comentario